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El tomate

Rojos intensos, amarillos, ovalados, redondeados, de piel gruesa o más fina, chicos y grandes; como acompañamiento de otros platos, como ensalada, con pan o simplemente solo, el tomate es un infaltable del verano.
Esta fruta-hortaliza es rica en fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes como carotenos y licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico.

No solo nos entrega su exquisito sabor, sino también muchos beneficios a la salud:

  • Corazón: el licopeno es un antioxidante que ayuda a disminuir la presión arterial porque mejora la flexibilidad de los vasos sanguíneos (tubos por los que pasa la sangre). El potasio, uno de sus minerales, evita el endurecimiento de las arterias, ayuda a la contracción de los músculos y a mantener el ritmo cardiaco.
  • Sistema inmune: es rico en vitaminas C, que ayuda a reforzar las defensas, y una importante fuente de antioxidantes, que protegen el cuerpo de ciertas enfermedades.
  • Sistema digestivo: gracias a la fibra que aporta, ayuda al buen funcionamiento del sistema digestivo, evitando el estreñimiento.
  • Visión: es rico en vitamina A, muy importante para el buen funcionamiento de la retina y para la visión nocturna.
  • Piel: formado en gran parte por agua y rico en vitamina C, es de gran ayuda para mantener la piel hidratada y sana. El licopeno, en tanto, protege la piel de los rayos ultravioleta.
  • Sistema nervioso: el tomate tiene un alto porcentaje de vitaminas del grupo B, las que favorecen la obtención de energía de los alimentos y benefician al sistema nervioso.

¿Sabías que los tomates cumplen con los requisitos botánicos para ser clasificados como frutas, a pesar de no compartir muchas características de sabor con otras frutas? Esto es porque se desarrollan a partir de una flor y tiene semillas en su interior.

Entre podemos hacerlo