¿Qué pasa con los malos hábitos alimenticios y el deporte?
Cuando hacemos ejercicio estamos gastando energía, vitaminas y proteínas que después tenemos que reponer. Si nuestra alimentación no es la adecuada y gastamos más energía de la que le entregamos a nuestro cuerpo, las consecuencias pueden ser:
- Disminución de la energía y el rendimiento.
- Decaimiento del sistema inmunológico
- Aumento de lesiones y dificultad para su recuperación.
- Mal funcionamiento de ciertos órganos vitales.
Una alimentación saludable y variada ayuda a optimizar el rendimiento muscular y acelerar la recuperación muscular posterior al entrenamiento. Por el contrario, si no nos alimentamos correctamente nuestro cuerpo se verá resentido, cansado y más propenso a lesiones.

La alimentación y el descanso son la base para el desarrollo de cualquier tipo de disciplina. De nada sirve una buena técnica, si ésta no va acompañada por hábitos de vida.
