¿Por qué el mar nos calma?
Cuando miramos el mar, es común que nos relajemos y nos olvidemos un poco de lo que tenemos alrededor, ¿sabes por qué se produce esta sensación de calma y bienestar?
- Vivimos en un entorno sobrecargado de estímulos y eso nos mantiene en una alerta permanente. Mirar el movimiento del mar y escuchar el sonido de las olas tiene un efecto casi hipnótico que genera una sensación de tranquilidad y bienestar que nos permite recargar energía.
- El sonido de las olas genera cambios en las ondas cerebrales y promueve las ondas alfa, que se relacionan a un estado de atención sin esfuerzo. Estas ondas aparecen cuando estamos tranquilos y relajados, pero también tan concentrados que todo a nuestro alrededor desaparece, por eso este sonido se usa a menudo en las sesiones de relajación.
- Cuando estamos cerca del mar, nuestro cerebro pasa del modo “ocupado” al modo “relajado” donde se activarían ideas originales y creativas. En este estado nos mostramos más abiertos a las experiencias y somos menos críticos.
- Mirar el mar es un tipo de experiencia sensorial donde el movimiento, el sonido y la brisa empapan nuestros sentidos calmando el sistema nervioso. Esto nos permite conectarnos con nosotros mismos y el exterior. Este tipo de experiencia alteran nuestra percepción del tiempo, es como si estuviéramos en una gran burbuja.

