La Quínoa
La quínoa, alimento de los pueblos andinos desde tiempos milenarios, aunque técnicamente es una semilla, se la clasifica como grano o cereal. Es rica en carbohidratos, fibra, proteínas y minerales como hierro, magnesio, fósforo, manganeso, zinc, cobre y potasio. También aporta vitaminas del grupo B.
Sus propiedades nutricionales la hacen muy recomendable para niños y adultos:
Energía: es una buena fuente de energía, al igual que la avena, y para quienes hacen deporte, sus proteínas aseguran la reparación y el desarrollo de los músculos.
Digestión: su alto aporte de fibra ayuda al buen funcionamiento del sistema digestivo.
Apta para diabéticos: su bajo índice glicémico (rapidez con que un alimento eleva el azúcar en la sangre) sumado a la fibra y su mayor aporte de proteínas, la hace recomendable para las personas con diabetes.
Apta para celíacos: no contiene gluten.
Controla los niveles de colesterol gracias a su fibra.

La quínoa es un cultivo que necesita poca agua y se adapta a diferentes climas, desde el desértico hasta climas templados: puede crecer en lugares secos o ambientes húmedos.
