Educar en la alimentación
Una adecuada nutrición es la base del crecimiento y de un óptimo desarrollo de niños y adolescentes. Previene enfermedades y favorece un mejor estado de salud para la vida adulta.
Por eso es muy importante:
• Acostumbrar el paladar de los niños al sabor de los alimentos naturales y sin aditivos, lo que los ayudará a evitar comer otros alimentos que son perjudiciales para su salud.
• Llevar una dieta lo más natural posible, con alimentos frescos, de temporada, dejando los alimentos procesados para momentos puntuales, como un cumpleaños, una fiesta o la visita a casa de los abuelos.
• Educar para que sepan detectar los alimentos que les convienen y los que son más perjudiciales para su cuerpo, lo que será la base para cuando ellos tengan que organizar y gestionar su alimentación. El origen de nuestros hábitos saludables como adultos se origina en la infancia.
• Acostumbrarlos a armar sus platos con al menos tres grupos de alimentos: vegetales, proteínas, carbohidratos o legumbres.

Una mala alimentación tiene graves consecuencias para la salud: obesidad, diabetes, sistema inmunológico deprimido, tallas bajas y desnutrición, lo que afecta significativamente en la calidad y esperanza de vida.
