Cuidado con el sol
Llegó el verano, las altas temperaturas, las vacaciones y las actividades en torno a piscinas, lagos ríos o mares. Los días son más largos y estamos expuestos por más tiempo a los rayos de sol. Es imprescindible cuidar la piel, sobre todo de los más pequeños.
- La ropa con filtro (trajes de baño, poleras) los protege de los rayos UV. Si no tienes, las poleras de colores oscuros actúan de barrera al paso de los rayos, a diferencia de los colores claros. Privilegia las poleras de mangas largas y los pantalones largos.
- Limita la exposición al sol: evita la exposición al sol en las horas de más calor (12:00 -17:00 hrs). De lo contrario, trata de buscar sombra o usar quitasol si estás en la playa.
- Bloqueador solar diario: idealmente con factor 50 y debe aplicarse 30 minutos previo a la exposición al sol y reaplicar después de una hora o después de nadar.
- Secar con toalla y no al aire libre: cuando los niños salen del agua, es recomendable que se sequen con una toalla y vuelvan a aplicarse protector solar, ya que si se secan al aire libre las gotas de agua reflejan los rayos de sol y puede ser perjudicial para su piel.
- Usar anteojos de sol: los ojos de los niños son más sensibles a la luz del sol que un adulto y, por lo general, pasan más tiempo al aire libre. Por eso es importante que usen anteojos con filtro UV.
- Hidratar la piel: para esto es muy importante que tomen mucha agua y apliquen una crema hidratante ligera después de estar expuestos al sol.
Usar jockey o sombrero: para proteger tu cara del sol y mantener la cabeza fresca y con sombra.

Recuerda que cada niño es diferente, por lo que es importante adaptar estos consejos a las necesidades individuales de cada uno.
