Cómo el ejercicio influye en tu desarrollo.
Cuando juegas en la plaza, corres detrás de la pelota, andas en bicicleta o juegas al pillarse, aunque no lo creas ¡estás haciendo ejercicio! Lo mismo que cuando practicas un deporte, bailas e incluso cuando te agachas para tocarte los dedos de los pies.
El ejercicio es muy importante para tu desarrollo físico y mental y Crecer Sano te cuenta por qué.
El corazón es un músculo que trabaja bombeando la sangre que corre por tu cuerpo. Cuando haces ejercicios aeróbicos como correr, trotar, nadar o caminar, respiras más rápido, inspiras más aire y el corazón late más fuerte, con lo que se está ejercitando y haciendo más fuerte.
Cuando andas en bicicleta, saltas o juegas con una pelota, fortaleces los músculos y huesos del cuerpo. Los músculos, además de ser los encargados de los movimientos, le dan soporte y protección al cuerpo, te protegen frente a las caídas y te ayudan a mantener la postura entre muchas otras cosas. Los huesos en tanto trabajan junto con los músculos para sostener el cuerpo cuando estamos de pie y para movilizar el cuerpo cuando caminamos o corremos.
El ejercicio también puede mejorar tu estado de ánimo. Cuando haces ejercicio físico, el cerebro libera endorfinas, sustancias químicas que te hacen sentir más feliz, te ayudan a estar más concentrado en el colegio y a dormir mejor. Esto a su vez mejora tu confianza y tu autoestima.
Hacer deporte te ayuda a:
- Crear hábitos saludables.
- Seguir reglas.
- Mantener un peso adecuado para tu edad y tu tamaño.
- Mejorar tus habilidades para relacionarte y crear vínculos con otros niños.
- Aumentar tus defensas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que los niños hagan ejercicio moderado al menos una hora al día. Para los más pequeños (5-7 años), los deportes aeróbicos los ayudan con la coordinación, elasticidad y equilibrio. Para niños un poco más grandes (7-10 años), los deportes en equipo fomentan el esfuerzo, la disciplina y la sana competencia.
